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ASESORAMIENTO A INSTITUCIONES EDUCATIVAS
Los riesgos de una mala alimentación pueden incluir excesos y defectos. Sus consecuencias van desde la desnutrición a la obesidad, pasando por la bulimia y la anorexia.
Todas estas cuestiones deben ser enseñadas y aprendidas desde muy pequeños tanto en el ámbito familiar como en el escolar.
Modificar los malos hábitos en nuestra alimentación, aprendiendo a elegir lo que es sano y a la vez placentero, puede prevenir muchas patologías como el colesterol, la ateroesclerosis, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, etc.
La promoción de una buena Nutrición ofrece numerosos beneficios para las Instituciones Educativas, que incluyen:
- Reducción del ausentismo por enfermedades.
- Mejoramiento del estado Nutricional.
- Mayor Concentración.
- Mayor rendimiento escolar.
- Mejoras en el rendimiento físico e intelectual.
- Ayuda a prevenir el Sobrepeso y la Obesidad.
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